jueves, 20 de septiembre de 2012

Blanco de mierda no seas racista!!!


Ayer por la mañana entré a comprar al grifo que está entre el Jockey y la Universidad de Lima y la escena fue por demás sugerente, una de las chicas que atendía en el mostrador se refería a una tercera persona diciendo "y este serrano que se habrá creído" para luego coronar con Lasi son estos serranos pues", lo curioso es que estos en extremo desafortunados comentarios eran proferidos acompañados por gestos de evidente asco por una señorita cuyos rasgos andinos eran más que obvios e inocultables.

Esto me hizo recordar el también lamentable incidente de unos mocosos insultando a unos periodistas y acompañado de los insultos iba el respectivo "cholo de mierda" (como si decirle cholo, serrano, negro, indio o blanco a alguien fuera un insulto), y me pregunte, acaso solo es discriminación cuando la alusión al color de la piel o lugar de procedencia de una persona la hace alguien "de otro color", vale decir si un negro se lo dice a un cholo, un blanco a un negro, un serrano a un indio? Somos acaso tan hipócritas que no queremos ver que mucha gente recién se vino a enterar que en la selva peruana moran los Boras porque un grupo de retrasados mentales decidieron que era gracioso burlarse de uno de ellos (que dicho sea de paso no es más que un mercenario que lucra con la deshonra de su gente), sean honestos, todo ese chongo se armo porque los que se burlaron eran Chilenos, pero hasta antes de ese incidente nadie sabía que Los Boras existían.

No son acaso los mismos medios que se rasgan las vestiduras y pegan el grito al cielo cuando alguien menciona la palabra cholo, negro, indio o cualquier cosa que se puede considerar racista, los que cada vez que hay un casting para algún programa eligen chicos y chicas de piel blanca, cabello rubio o en su defecto castaño claro, ojos verdes, azules o cualquier otro color (hasta marroncitos te atracan), basta con un rápido zapping por los programas tipo "esto es guerra", "combate" y cuanto bodrio aparece en la televisión, acaso han visto en esos programas a los cholos que se llenan la boca "defendiendo", no pues, ni los van a ver.

Entonces déjense de tanta cojudez, el racismo está enterrado en lo más profundo de nuestra naturaleza discriminatoria, negarlo es necio por demás, no digo que se deba permitir que cualquier estúpido venga a creerse superior por ser de un color, credo u opción sexual específicos, se debe condenar, pero también es condenable ese racismo hipócrita, disfrazado, camuflado del que hacen gala aquellos que se auto flagelan cada vez que alguien dice "serrano".

Señores, este es mi punto de vista, racista o no?, no lo sé en todo caso quienes me conocen y saben de donde vengo tienen la respuesta, yo solamente lo dejo a su criterio…




viernes, 31 de agosto de 2012

Amor al árbol o a la leña?

Es muy penoso ver cómo la televisión da cabida a espectáculos decadentes y que nadie se percata de lo que realmente sucede, puntualmente me refiero al bochornoso espectáculo disfrazado de protesta en contra de la tala de árboles y la conservación de los pocos pulmones que aún nos quedan en Lima, no me mal interpreten, no digo que la causa no sea justa, no es solamente justa, es necesaria y hasta urgente, en una ciudad en donde el concreto cada vez gana más terreno, que un grupo de empresarios, por muy emprendedores que puedan ser, no pueden y no se les debe permitir acabar con las pocas áreas verdes que aún existen en la ciudad; sin embargo, y esto es algo que ha sido motivo de que algunas personas “me retiren su amistad” dejándome de hablar e incluso acusándome de “vendido” (no sé a quién porque nunca vi el dinero de la transacción), soy de la opinión de que para todo existen formas y maneras, simplemente no se puede salir calato a mitad de la calle, a gritar desaforadamente y pretender no ser detenido, alegando que en todas partes del mundo se hacen estas propuestas, si señores, en todas partes del mundo se hacen estas propuestas, y los involucrados en ellas son puestos inmediatamente bajo custodia (léase metidos a la cárcel), y nadie se araña, nadie se rasga las vestiduras levantando el dedo acusador esgrimiendo la tan manoseada “libertad de expresión” para justificar la falta de respeto total a la autoridad, tema lamentablemente recurrente entre mis queridos compatriotas.
Sin embargo y dejando de lado el tema de las formas para la protesta (cualquiera que sea la causa que defendamos) y dejando además de lado que, no hay nada mejor que el diálogo para acabar con las diferencias, de lo cual estoy completamente convencido; dejando todo esto de lado, me hago una pregunta: ¿nadie se ha dado cuenta acaso de que todo esto es un barato truco publicitario de un grupo de actores que intentan ganar cámaras para promocionarse?, es tan patéticamente obvio que hasta da pena ver como estos “actores” hacen el ridículo para tener un poco de protagonismo en el medio.
En fin, como siempre, esto es sólo mi punto de vista, mi verdad, así que lo dejo a su criterio…

miércoles, 18 de julio de 2012

Importa más el tamaño o saberlo mover?


Esta es una pregunta que muchos se han hecho en no pocas oportunidades, es realmente importante el tamaño o lo fundamental es cómo se mueve, debo confesar que soy uno de aquellos que por muchos años se hicieron esa pregunta, pues durante largo tiempo he visto pasar frente a mí una infinidad de ellos, de todos tamaños, colores y calibres, descomunalmente grandes, ridículamente pequeños, neófitos con muy poca o nula experiencia y también de los más experimentados; pues bien, finalmente luego de años de haber tenido contacto con tal variedad he llegado a una conclusión, lo más importante no es cuán grande sea, lo que realmente importa es de qué manera movemos nuestro currículum vitae en el mundo empresarial.

Confío en que la breve introducción no haya despertado suspicacias sobre el tema que me impulso a escribir en esta ocasión, en fin, pues si señores a lo largo de estos casi ya diez años deambulando por el submundo de recursos humanos (o gestión del talento humano o del potencial humano o cualquier otro creativo nombre que se les ocurra a mis ocurrentes colegas) me he percatado que sujetos con un currículum risiblemente escueto, casi paupérrimo diría yo, han ocupado posiciones por las que competían con postulantes con ostentosos y cuasi kilométricos currículum, de esos interminables que no dan ganas de leer por lo extenso que son, y no me refiero a esos que colocan hasta cuando trabajaban paseando al perrito de su vecino o cuidaban a su primito cuando su tía se iba al mercado, no me refiero a esos, me refiero a aquellos que tienen efectivamente experiencia relevante pero interminable, cuyo currículum sobrepasa las cuatro hojas (con letra times número 8, toda una tortura para leer).

Esto obviamente no es una situación absoluta, claro que hay excepciones como en toda regla, además se deben considerar otros factores cómo la inteligencia emocional (inteligencias múltiples, habilidades sociales, y continúan los nombrecitos), pero esencialmente se debe a la habilidad con la que un individuo que esté aplicando a un trabajo (o a muchos como suele ocurrir en nuestra realidad en donde el currículum se envía como panfleto en la avenida Wilson) pueda hacerse de contactos en puestos estratégicos o moverse de forma tal de hacerse constantemente visible y ser un “figureti corporativo”.

Pues si señores, ya están advertidos quienes aún mantienen la vieja estrategia de redactar interminables hojas de vida, que lejos de presentarlos cómo más interesantes, dejan bastante mal parada su capacidad de síntesis y aburren sobremanera a los eventuales evaluadores que tengan la desdicha de recibir estas hojas de vida, ya es hora de reconsiderar el volver a redactar sus currículos.

Como siempre, esta no es más que mi humilde punto de vista, en todo caso, lo dejo a su criterio…

jueves, 21 de junio de 2012

Entrevista por competencias, el dilema de ¿Qué? preguntar

Hace unos días conversando con un colega, caí en cuenta de algo que a estas alturas resulta difícil de creer, aún en el año 2012 se siguen haciendo entrevistas que se asemejan más a un cuestionario que a una entrevista, lo cual de primera instancia me causó poco más que extrañeza, más aún si se considera que ya por el año de 1973 (hace 39 años!) David McClelland publicó un artículo titulado "Evaluar la competencia en lugar de la inteligencia". En dicho artículo McClelland resumía una serie de estudios que demostraban que esas pruebas de aptitud empleadas por los psicólogos tradicionalmente para pronosticar el desempeño laboral, en realidad no lo hacen. 
Ya por esos años se cuestionaban las típicas entrevistas en donde se hacen preguntas del tipo: "Cuénteme acerca de usted mismo", "¿Por qué dejó su último trabajo?", "¿Qué experiencia tiene usted en este campo?" o "Cuénteme acerca de su capacidad para trabajar bajo presión", este tipo de preguntas llevan al postulante a dar respuestas teóricas, aprendidas previamente, y por lo general quienes suelen realizar este tipo de entrevistas no se percatan que en realidad están escuchando son opiniones sobre lo que se "debería hacer" en determinadas situaciones, sobre la forma en la que se supone uno debería  reaccionar y no sobre detalles específicos o ejemplos conductuales que brinden información sobre el accionar  de la persona en tal o cual situación y que por lo tanto puedan servir para predecir de manera más acertada como responderá la persona en una situación similar.
Para ello es necesario primero indagar sobre una situación en particular (contexto) ocurrida de preferencia en los últimos 12 meses, para luego a través de preguntas específicas obtener información sobre las responsabilidades o tareas de la persona en ese momento y cómo estas lo vinculaban con dicha situación; el siguiente paso es levantar información sobre las acciones que puso en práctica en dicha situación, siempre haciendo preguntas orientadas a como actuó efectivamente y no como se debería actuar, para finalmente llegar al punto del resultado, cual fue el nivel de eficiencia y eficacia de la estrategia utilizada en la solución de dicha situación.
Un ejemplo de cómo se podría plantear una entrevista basada en competencias o de eventos conductuales podría ser algo como esto:
"Situación: Relate una situación profesional, en relación a sus clientes, por la que le han felicitado o reconocido su actuación profesional".
Ante lo cual las posibles preguntas a plantear podrían ser:
¿Qué pasó?, ¿Cuando ocurrió?, ¿Con qué personas del equipo ocurrió?, ¿Que se esperaba de usted?, ¿Para qué hizo esa acción?, ¿Cómo actuó?, ¿Qué estrategia siguió?, ¿Qué resultados o mejoras obtuvo?, ¿Cual fue el impacto profesional y personal?, ¿Lo volvería a hacer igual o cambiaría algo?, etc.
Hay una gran diferencia entre ambos tipos de entrevista, y como mi amigo y colega me decía, es que acaso esa información no está en el currículum, pues si, leyendo el cv de la persona se puede obtener esa información.
Pues según parece en algunas organizaciones aún utilizan este tipo de entrevistas desfasadas hace más de un cuarto de siglo, ahora bien, la pregunta se cae de madura y es la siguiente: realmente les sirve este tipo de preguntas para seleccionar profesionales competentes que respondan a la altura de las situaciones o es que acaso se están conformando con seleccionar al menos malo?, esto podría explicar en parte la elevada rotación en algunas empresas?
Ustedes tienen la palabra, como siempre... lo dejo a su criterio.

sábado, 16 de junio de 2012

Y cómo lo hacen? yo no sé!!!

Luego de un largo e involuntario alejamiento, estoy de vuelta, retomando la terapia de escribir por escribir, sin sentido, sin un fin específico, sólo por el hecho de querer hacerlo, motivado por no sé que fuerza (o quizá buscándola entre estas líneas), pero escribiendo al fin y al cabo.
Esta vez, el tema que me trae de vuelta es básicamente una pregunta que me ronda la cabeza hace ya algunas semanas, tiempo en el que decidí retomar algunos proyectos personales dejados en el tintero pero no olvidados. 
Uno de ellos es el de abrir una página (o algo así) en donde pudiera tener una especie de boletín para colocar artículos de interés (aunque eso de interés es relativo), temas anecdóticos y cosas por el estilo, siendo así empezó mi odisea de navegar en la internet y pues ver que encontraba por allí, lo cual me ha dejado estupefacto (por no decir completamente estúpido) debido a que no se me ocurrió mejor idea que seguir algunos sitios por ejemplo en el Facebook, Twitter, Blogger y los miles y miles de mails que llegaban diariamente a las bandejas de entradas de mis dos correos (si sólo tengo dos); esta brillante idea es la causante de que mi día se divida más o menos de la siguiente manera: despertar con no menos de 30 mails por cada uno de mis correos por leer, desayunar mientras intento entender como es que de una página que jamás en mi vida he visitado saben cuando es mi cumpleaños y hasta tarjetita de invitación me envían los muy zánganos, para luego pasar un promedio de 4 a 5 horas leyendo artículos que resultan ser interesantes, algunos que son bastante graciosos, otros que se podría decir son irrelevantes y los que definitivamente se llevan el mayor porcentaje son aquellos correos que en la escala de medición de un cojudeómetro se llevan las palmas de oro, arrasan con todos los rankings. Lo cual me lleva a la siguiente pregunta: ¿cómo demonios hacen los cibernautas (aún no me considero uno) para  no perder la cordura ante la andanada de información y encontrar información relevante?, quizá esta pregunta sea muy "cándida" (o "cojuda" según ustedes lo prefieran), quizá sea la inexperiencia de alguien que está haciendo sus pininos en la internet, pues la investigación a la que estoy acostumbrado es a la que viene acompañada de las sensaciones que deja en los  sentidos el olor y el sonido de las hojas de un libro pasando una a una, confieso que aún soy un nostálgico de los libros, para mí el olor del libro nuevo (y por supuesto el libro viejo) es algo de lo que uno fácilmente se enamora, pero la pantala de una laptop no huele a nada, no genera emociones (al menos en mí), no me invita a sumergirme en el fantástico mundo de la lectura (a veces me pregunto si este podría ser uno de los factores por los cuales los jóvenes cada vez leen menos).
Ahora bien, esto podría ser muy confuso, pues algunos dirán "si tanto te quejas de la lectura en  una pantalla, entonces por qué escribes", pues primero escribo porque como mis amigos cercanos saben, lo uso como terapia (y me hace falta) y también por el hecho de que soy consciente que mis preferencias para la lectura no me pueden alejar de la realidad, y es así como fluye la información hoy en día, cada vez es más difícil ver en la calle a alguien leyendo un libro, leen en sus laptops, blackberry, smartphone, tablet o cualquier otro adminiculo semejante, es como si de pronto hubiesen desaparecido los libros, esto también hace que lo que se lea sea mas corto, tres líneas, no más, rápido, breve, conciso, directo, a lo bruto, en fin.
Como siempre, este es sólo un punto de vista, una buena amiga mía y cmpañera de trabajo diría "No friegues oye abuelito, modernízate", pero hasta el final seré fiel a libro compañero de duras y largas jornadas.
Simplemente, lo dejo a su criterio...

lunes, 26 de diciembre de 2011

¿Hora segura?

Otra vez por estos lares intentando hacer catarsis, pues la famosa hora segura planteada y puesta en marcha por la señora alcaldesa de Lima (misma por la que voté y no hay día en que no me arrepienta de haberlo hecho), no es más que un engaña muchachos.
Primero partamos de la aceptación de la gente, a través de la pagina de facebook aseguran que esta medida cuenta con una aceptación del 75% en el cercado de Lima, la verdad no sé a quien le preguntaron, pues hasta ahora no encuentro alguien que esté feliz de tener que comprar todo el trago que va a necesitar para su reunión, por que en pasadas las 11:30 pm (la hora varía según el distrito y que tan caleta sea el huarique donde compras) no consigues trago por ningún lado, a no ser que conozcas al pata de la tienda y te la dé camuflada, de otro modo, si se te acabó el trago, fuiste.
Segundo, eso de que "ya no te vendo trago para que la ciudad sea más segura" es más falso que moneda de 3 soles, todos sabemos que cada día las calles son más inseguras, que no se puede caminar tranquilo por que tienes que estar viendo hacia todos lados para identificar a pirañas, marcas, ladronzuelos y demás bichos que en cuestión de segundos te pueden quitar aquello que con tanto esfuerzo compraste, herirte o algo peor aún.
El problema de la violencia no se soluciona diciéndole a la gente "solo te vendo drogas y alcohol hasta las 11, después de eso es peligroso", eso es una gran tontería, la violencia es un problema social, está arraigada en la estructura de la sociedad y va más allá de limitar el consumo; señores la prevención no pasa por decir "no puedes comprar trago toda la noche", pasa por educar a la gente, por realizar campañas para concientizar sobre el abuso de las drogas (legales e ilegales), es un trabajo de largo aliento y no una medida desesperada que a la larga lo único que logra es que la gente tome más rápido que antes, se emborrache antes y haga todo lo que siempre hacían, pero más temprano; o es que acaso no se han dado cuenta que no han disminuido los accidente por conductores ebrios, que las peleas entre pandillas no han cesado, que casi todos los días en los noticieros salen noticias de que "fulanito" mató a balazos "menganito" a la salida de una discoteca en el distrito "no se cuantitos", por favor señores, la "hora segura" no es más que una medida que apunta a congraciarse con lo más rancio dela cucufatería limeña, pero que no tiene resultados concluyentes o relevantes en ralación al problema que pretendía solucionar.
Prevención a través de educación, formación y concientización, no mediante medidas inútiles que lejos de ser una solución, en algunos casos agravan el problema, toda medida abusiva, que intente limitar las libertades de las personas, en especial la libertad de elegir de manera responsable, son medidas destinadas al fracaso; aprendamos de la historia señores, ¿no fue acaso durante la prohibición en los Estados Unidos de Norteamérica la época en la que más licor se bebió?.
En todo caso, creo que cada quien es libre de elegir, lo que deben hacer las autoridades es dar los criterios y la información necesarias para que esa elección sea a conciencia, responsable y provechosa para todos los vecinos de esta tan maltrecha ciudad.
Lo dejo a su criterio...


lunes, 25 de abril de 2011

Las piedras del camino


Sábado, aproximadamente 2:30 a.m. a pocas horas de salir al trabajo para dictar un taller, de repente un dolor intenso del lado izquierdo del abdomen, no es el apéndice, no son gases (por la magnitud del dolor tendría que haber sido todo el yacimiento de Camisea), no es una indigestión (ni comiéndose una vaca entera), entonces qué demonios es ese dolor que se siente como si te taladraran la parte baja del vientre y parte de la espalda con una broca al rojo vivo.
Algunas horas y varias ampollas de morfina después me enteré, entre la somnolencia provocada por una cantidad de analgésico similar a la que se usaría para dejar privado a un elefante durante una semana y las alucinaciones propias de esos mismos analgésicos, me enteré de que era el orgulloso poseedor de cálculos renales. Pero de cuándo acá cálculos si a mí nunca me gustaron las matemáticas pensé, pues sí, cálculos, uno en particular que quería salir, pero como al igual que yo, la bendita piedra era de tamaño generoso sumado al hecho de que (según me comentó el doctor luego) el conducto por el que pretendía salir era más estrecho de lo normal, me generaba un dolor similar al que debió sentir mi mamá cuando nací pesando el módico peso de 4 kilos 200 gramos.
Las personas con las que conversé (algunas de las cuales también pasaron por este insoportable dolor) luego de todo el alboroto me dicen que luego del parto, ese es el dolor más fuerte, seguido por el dolor de muelas, el cual dicho sea de paso también he tenido, y la verdad que sí, no había posición alguna en la que el dolor sea siquiera manejable.
Una vez internado y enterándome que iba a perder mi virginidad en lo que a operaciones se refiere, ya que hasta ese momento estaba invicto, no quedó más que la famosa “resina”, resignación que le dicen, pero cualquier cosa con tal de que pare el bendito dolor que no disminuye con nada.
Al fin de cuentas se puede decir que salí bien librado, aún cuando la operación que supuestamente debió durar 1 hora y media terminó durando 3 horas, lo que significa que durante algunos minutos pude ver cómo los doctores trataban en vano de sacar la caprichosa piedrita, que ni era tan piedrita ni tan dichosa, más aún si consideran que el conducto por el cual debía de salir era más estrecho de lo que debía ser (por eso dolía como si el demonio estuviese metiendo candela.
Otro motivo más para considerar al final el balance positivo es que a raíz de este “ligero dolor”, pude bajar de peso 10 kilos, que de otro modo hubiese sido casi imposible perder y además mi consumo de gaseosa se ha reducido considerablemente y ha aumentado mi consumo de agua o jugos de fruta natural, lo cual va a favor de mi ya bastante maltratada salud.